Para adjuntar una página a un correo, meterla en una presentación o publicarla donde solo se admiten imágenes.
Lo que no hace: Una página convertida en imagen queda aplanada: ya no hay texto seleccionable. Y eso no es tachar: lo que está dibujado sigue siendo legible por un programa de reconocimiento de caracteres.
Sus archivos se quedan en su dispositivo. Corte la conexión una vez cargada esta página: la herramienta sigue funcionando. Cómo comprobarlo.